El pecado ha raído el amor que Dios implantó en el corazón del hombre. La obra de la iglesia es volver a encender este amor. La iglesia debe cooperar con Dios en desarraigar el egoísmo del corazón humano, estableciendo en su lugar la caridad que estaba en el corazón del hombre en su estado original de perfección (MB).
domingo, 25 de enero de 2026
sábado, 24 de enero de 2026
martes, 22 de julio de 2025
19. ¡LA AYUDA A LOS POBRES! “UNA FORMA MÁS DE DAR A DIOS”
¡UNA FORMA MÁS DE DAR A DIOS!
Los cristianos (as) en su máximo esfuerzo llegan desde el primer paso hasta el segundo paso en reconocimiento al Dios Creador en sus derechos sobre nuestros recursos, dinero. Desde Diezmar y ofrendar… Pero, pocos llegan al tercer paso de ayudar al prójimo con sus recursos.
QUEREMOS Agradeceros por vuestros buenos deseos, pero los pobres no pueden vivir cómodamente sólo con buenos deseos. Deben recibir alimentos y ropas como pruebas tangibles de vuestra bondad. Dios no quiere que ninguno de sus seguidores mendigue su pan. Os ha dado en abundancia para que podáis suplir las necesidades que ellos no alcanzan a suplir con su laboriosidad y estricta economía.
No Aguardéis a que llamen vuestra atención a sus necesidades.
Obrad como Job 31:16-19. Lo que él no sabía, lo averiguaba. Haced una gira de inspección, y ved lo que se necesita, y cómo puede suplirse mejor. 2JT 42.2
NO Esperemos hasta aquel día, cuando el Señor hará rendición de cuentas con todos. ¡Hoy sembremos y guardemos tesoros en el banco del cielo!
En esta sección veremos algo exacto y preciso. Naciones juzgadas salvadas o
condenadas por cumplir la segunda parte de la ley, en la cual resumió nuestro
Señor el amor al prójimo. Mt. 22:39.
¡La Ayuda Al Prójimo Determinará Nuestra Salvación!
¡Juzgados por la media tabla de la ley!
¿Quiénes serán juzgados en este juicio?
(Un Juicio especial para gente específica).
Por lo que se puede vislumbrar. En principio, son naciones no cristianas propiamente como la conocemos hoy, sino personas que nunca escucharon de Dios y su verdad como fue el Israel y los cristianos.
Serán
gentes de pueblos antiguos y culturas que solo conocieron o interactuaron
con las personas. Veamos y leamos éste capítulo en cuestión. Que Dios nos guie
con su Espíritu Santo. Amen.
31 Cuando el Hijo del Hombre venga en
su gloria, y todos
los santos ángeles con él, ENTONCES se sentará en su trono de gloria,
32 y
serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los
otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos.
*Entonces se sentará. En calidad de Rey (vers. 34) y de juez
(vers. 32, 34, 41).
Trono de gloria. Es decir, "su glorioso trono". Cristo estaba en el trono del universo antes de su encarnación (DTG 13-14).
Cuando ascendió, fue entronizado otra vez (HAp 31) como Sacerdote y como Rey (Zac. 6:13; HAp 32) para compartir el trono de su Padre (DTG 771; Apoc. 3:21).
Al completar la obra del juicio investigador, comenzada en 1844 (ver com. Apoc. 14:6-7),
Jesús recibirá su reino (CS 479, 671-672; PE 55, 280).
La coronación final y el entronizamiento de Cristo como Rey del universo ocurrirán al final del milenio en presencia de todos los que son súbditos de su glorioso reino y los que se han negado a serie leales.
Todas las naciones. Ver Apoc. 20:11-15; CS 723-724.
33 Y Pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.
34 ENTONCES el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre,
heredad el reino preparado
para vosotros desde la fundación del mundo.
*Preparado para vosotros. El plan original de Dios para este mundo, transitoriamente interrumpido por la entrada del pecado, finalmente culminará con éxito y la voluntad divina será suprema en esta tierra, así como lo es en el cielo (ver com. cap. 6:10; cf. Luc. 12:32).
35 Porque tuve hambre, y me disteis de
comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; 36 estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis;
en la cárcel, y vinisteis a mí.
Me Disteis de comer. La gran prueba final tiene que ver con el grado al cual se han aplicado los principios de la verdadera religión (Sant. 1:27) a la vida diaria, especialmente en relación con los intereses y las necesidades de otros.
¿Cuándo te vimos? “El espíritu y la práctica del servicio abnegado se habían convertido de
tal modo en hábito de los justos que respondían automáticamente a las
necesidades de sus prójimos”.
(En cada necesitado ya sea
material o espiritual. Está afectando a Dios. Porque olvidamos algo elemental;
que todos venimos de una sola fuente de vida; que es Dios. que de una sola
sangre nos hizo. Por tanto, la necesidad del prójimo es nuestra responsabilidad.
Y es un deber ayudar.
POR ESO EL JUICIO DEL VERS.
31-46. Será para gente que nunca conoció directamente a Dios. Cómo los judíos o
cristianos. Serán gente de distintas culturas de todas las épocas. Que vivieron
por la ley escrita en sus conciencias y fueron fieles a eso principios básicos
como el amor al prójimo. Rom. 2:14-16).
Qué consolador es pensar que Cristo se identifica con sus escogidos a tal punto que cualquier cosa que los afecta a ellos le afecta a él personalmente. No podemos sentir ningún dolor o chasco, no podemos experimentar ninguna necesidad, sin que Cristo simpatice con nosotros.
Al tener
en cuenta las necesidades de otros, reflejamos este mismo aspecto del carácter
divino. Cuando reflejemos perfectamente el carácter de Jesús, sentiremos por
los que tienen necesidad lo mismo que siente él, y usándonos a nosotros él
podrá confortar y socorrer a otros.
“LA MAYOR Evidencia del amor de Dios es aquel amor que nos lleva a sobrellevar "los unos las cargas de los otros" y así cumplir "la ley de Cristo" (Gál. 6:2; cf. 1 Juan 3:14-19; ver com. Mat. 5:43-48).
El principio implicado en la declaración del cap. 25:40 se ilustra con la parábola del buen samaritano (ver com. Luc. 10:25-37).
La mejor
evidencia de que alguien ha llegado a ser hijo de Dios es que hace las obras de
Dios” (cf. Juan 8:44). 5CBA
41 ENTONCES dirá también a los de
la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para
el diablo y sus ángeles. 42 Porque tuve hambre, y no me disteis
de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; 43 fui forastero, y no me recogisteis;
estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me
visitasteis. 44 ENTONCES también ellos le
responderán diciendo: Señor, ¿Cuándo te vimos hambriento, sediento,
forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?
¿Cuándo te vimos? “No habían aprendido la gran verdad de que el genuino amor a Dios se revela en el amor a los hijos de Dios que sufren.
La verdadera
religión comprende más que aceptar pasivamente ciertos dogmas”.
46 E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna. Mateo 25.
y tiempo e influencia…; determina nuestro destino eterno.
Porque al hacerlo, reconocemos a Dios; como nuestro creador, sustentador… ¡los pobres y necesitados son nuestra responsabilidad! Amen.
La Salvación es un todo en la vida del creyente. Y un proceso en la vida
toda. Finalmente, se nos hará realidad como un presente en aquel día.
Dice el apóstol Pedro en su carta; capitulo
1:4,5. Para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos
para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación
que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero. MHP
jueves, 30 de noviembre de 2023
18. “CUANDO AYUDAMOS A LOS NECESITADOS, LOS ÁNGELES SE NOS UNEN”
Hay
muchos que yerran, y que sienten su
vergüenza e insensatez. Miran
sus faltas y errores hasta ser arrastrados casi a la
desesperación. No debemos
descuidar a esas almas. Cuando uno tiene que nadar contra
la corriente, toda la fuerza de
ésta lo rechaza.
Extiéndasele una
mano auxiliadora como se extendió la mano del Hermano Mayor hacia Pedro cuando
se hundía. Diríjansele palabras llenas de esperanza,
palabras que establezcan la confianza y
despierten en ellos el amor.
Tu hermano, enfermo de espíritu, te necesita, como
tú mismo necesitaste el amor de un hermano... El
conocimiento de nuestra propia debilidad debe ayudarnos a
auxiliar a otros en su amarga
necesidad. Nunca
debemos pasar por alto a un alma que sufre
sin tratar de impartirle el consuelo con que nosotros somos consolados
de Dios.
Es la
comunión con Cristo, el contacto personal con un Salvador vivo, lo que habilita a la mente, el
corazón y el alma para triunfar sobre
la naturaleza inferior... [El errante]
necesita asir una mano cálida, confiar en un
corazón lleno de ternura.
Mantengan su
mente fija en el pensamiento de una
presencia divina que está siempre a su lado, que siempre lo mira con
amor compasivo...
Cuando
se dedican a esta obra, tienen compañeros invisibles a los ojos humanos. Los ángeles del
cielo estaban al lado del samaritano que atendió al extranjero herido. Y están al lado de
todos los que prestan servicio a Dios, ministrando a sus semejantes. Y tienen la
cooperación de Cristo mismo. Él es el Restaurador, y mientras trabajen bajo su
dirección verán grandes resultados.
De
nuestra fidelidad en esta obra no sólo depende el
bienestar de otros, sino nuestro propio destino eterno. Cristo está tratando de elevar a todos los que quieran ser elevados a un compañerismo consigo, para que podamos ser uno con él, como él es uno
con el Padre.
Nos permite llegar a relacionarnos con el sufrimiento y la calamidad con el fin de sacarnos de nuestro egoísmo; trata de desarrollar en nosotros los atributos de su carácter: la compasión, la ternura y el amor. Aceptando esta obra de ministración, nos colocamos en su escuela, con el fin de ser hechos idóneos para las cortes de Dios.
Palabras
de Vida del Gran Maestro, 319-321. [342]
lunes, 11 de septiembre de 2023
17. “USEMOS LOS TESOROS PARA ALIVIAR LA MISERIA DEL MUNDO” LOS POBRES NUESTRA RESPONSABILIDAD
Sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. (Mateo 6:20,21).
Donde esté su
tesoro, allí estará también su corazón. A quienes el Señor ha dado el talento de los medios están colocados bajo una pesada responsabilidad.
No han de
invertir el dinero simplemente para la gratificación de deseos
egoístas, pues todo lo que
sea gastado de esta manera es como si
se hubiera sacado de la tesorería del Señor.
Gracias a la
soberana bondad de Dios, el Espíritu
Santo obra por intermedio del instrumento humano, y lo mueve a hacer pequeñas o grandes inversiones en la causa de Dios, a fin de que reditúen
para la gloria de Dios.
Cuandoquiera piense usar
el dinero del Señor para su propia gratificación egoísta, recuerde que hay muchos que están sumidos en la
pobreza, que no tienen para comprar
ni comida ni ropa, y son herederos de
Dios.
Hemos de hacer el
bien a todos los hombres, y especialmente a los de la
familia de la fe. Si quienes tienen
abundantes medios son
instrumentos de Dios en negociar seriamente, usarán sus tesoros con sabiduría, de manera que ninguno de la familia de la fe necesita pasar hambre o estar desnudo.
La
razón por la que hay tanta miseria acumulada en nuestro mundo es porque
aquellos a quienes se les ha confiado el
dinero, lo gastan para gratificar deseos no santificados, en comprar ornamentos innecesarios de oro y piedras preciosas, y en conseguir artículos de fantasía sólo con el objetivo de adorno.
Pero al mismo tiempo, quienes han sido comprados con
la sangre de Cristo están hambrientos, y su clamor alcanza los oídos del Dios de los ejércitos... En cada lugar donde la verdad ha
de ir, quienes han de ser colaboradores con Dios tienen una tarea que hacer...
Una obra
ferviente ha de hacerse, no sólo por parte
de unos pocos ministros, sino por toda la
feligresía de la iglesia.
El Señor Dios
del cielo llama a los hombres a abandonar sus ídolos,
a eliminar todo deseo
extravagante, a no ser
indulgentes con nada que busque simplemente el
lucimiento y la ostentación, y a practicar la economía al comprar ropas y muebles.
No gasten nada del dinero de Dios en comprar artículos innecesarios.
Su dinero significa salvación de almas.
Que no sea derrochado en gemas, en oro o
piedras preciosas.
Las almas por
las cuales Cristo murió están pereciendo en sus pecados, y nosotros estamos
continuamente limitados por la
falta de medios para hacer avanzar la obra de Dios.
¿No quisiera
usted más bien tener gemas en la corona que Jesús colocará sobre su cabeza, que gastar su dinero en piedras preciosas para agradar su capricho aquí en este mundo?... Se necesita cada centavo, cada centavo
puede ser utilizado e invertido de manera
que le brinde un tesoro
imperecedero. Carta 90, de
1895. RJ258/EGW/MHP 259

