viernes, 4 de agosto de 2023

12. “EL CARÁCTER PROBADO POR LA PRESENCIA DE LOS MENOS AFORTUNADOS”

Cuando siegues tu mies en tu campo, y olvides alguna gavilla en el campo, no volverás para recogerla; será para el extranjero, para el huérfano y para la viuda; para que te bendiga Jehová tu Dios en toda obra de tus manos. (Deuteronomio 24:19).

Vi que, en la providencia de Dios, viudas y huérfanos, ciegos, mudos y cojos, y personas afligidas de varias maneras han sido colocados en estrecha relación cristiana con su iglesia; es para probar a su pueblo y desarrollar su verdadero carácter.

Los ángeles de Dios vigilan para ver cómo tratamos a estas personas que necesitan nuestra simpatía, amor y benevolencia desinteresada. Esta es la forma en que Dios prueba nuestro carácter.

Si tenemos la verdadera religión de la Biblia, sentiremos que es un deber de amor, bondad e interés el que hemos de cumplir para Cristo en favor de sus hermanos; y no podemos hacer nada menos que mostrar nuestra gratitud por su incomparable amor manifestado hacia nosotros mientras éramos pecadores indignos de su gracia, revelando un profundo interés y un amor abnegado por nuestros hermanos que son menos afortunados que nosotros.

Los dos grandes principios de la ley de Dios son el amor supremo a Dios y el amor abnegado hacia nuestro prójimo.

 Los primeros cuatro mandamientos y los últimos seis descansan sobre estos dos principios y brotan de ellos.

 Cristo le explicó al doctor de la ley quién era su prójimo mediante el relato de un hombre que viajaba de Jerusalén a Jericó, y que cayó en manos de ladrones, quienes lo despojaron, lo castigaron y lo dejaron medio muerto. El sacerdote y el levita vieron a este hombre sufriendo, pero sus corazones no respondieron a sus necesidades. Lo evitaron pasando de lado.

El samaritano pasó a su lado, y cuando vio la necesidad de ayuda que tenía el forastero, no preguntó si era pariente, o si pertenecía a su país o a su credo, sino que puso manos a la obra para ayudar al que sufría, porque había una obra que necesitaba ser hecha.

Lo alivió lo mejor que pudo, lo colocó sobre su propia bestia, y lo llevó a una posada haciendo provisión para sus necesidades a sus propias expensas. El samaritano, dijo Jesús, era el prójimo de aquel que había caído entre ladrones. El levita y el sacerdote representan a una clase que en la iglesia manifiesta indiferencia precisamente hacia las personas que necesitan su simpatía y ayuda.

Esta clase, a pesar de su posición en la iglesia, quebranta los mandamientos. El samaritano representa a una clase de personas que son verdaderos ayudadores de Cristo, y que están imitando su ejemplo de hacer el bien. —Servicio Cristiano Eficaz, 239,240. [165]

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=PeOl1Wi5Gy4&list=PLVsLdOIe7sVs6M9Rbo5qmC5KxlSCNC_2b&index=6&pp=gAQBiAQBsAQB


jueves, 3 de agosto de 2023

11. “NUNCA APROVECHARSE DE LA DESGRACIA DE OTRO”

 

No torcerás el derecho del extranjero ni del huérfano, ni tomarás en prenda la ropa de la viuda. Deuteronomio 24:17.

La Palabra de Dios no sanciona los métodos que enriquezcan a una clase mediante la opresión y las penurias impuestas a otra.

Esta Palabra nos enseña que, en toda transacción comercial, debemos ponernos en el lugar de aquellos con quienes tratamos; mirar no sólo por nuestros intereses, sino también por los ajenos.

 El que se aprovecha del infortunio de otro para medrar, o se vale de la flaqueza o la incompetencia de su prójimo, viola los principios y los preceptos de la Palabra de Dios.

“No torcerás el derecho del extranjero ni del huérfano, ni tomarás en prenda la ropa de la viuda”. “Cuando entregares a tu prójimo alguna cosa prestada, no entrarás en su casa para tomarle la prenda. Te quedarás fuera, y el hombre a quien prestaste te sacará la prenda. Y si el hombre fuere pobre, no te acostarás reteniendo aún su prenda”. “Si tomares en prenda el vestido de tu prójimo, a la puesta del sol se lo devolverás. Porque sólo eso es su cubierta... ¿En qué dormirá? Y cuando él clamare a mí, yo le oiré, porque soy misericordioso”. “Y cuando vendiereis algo a vuestro prójimo, o comprareis de mano de vuestro prójimo, no engañe ninguno a su hermano” Deuteronomio 24:17, 10-12; Éxodo 22:26, 27; Levítico 25:14.

“No hagáis injusticia en juicio, en medida de tierra, en peso ni en otra medida”. “No tendrás en tu bolsa pesa grande y pesa chica, ni tendrás en tu casa efa grande y efa pequeño”. “Balanzas justas, pesas justas y medidas justas tendréis” Levítico 19:35; Deuteronomio 25:13,14; Levítico 19:36.

“Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses”. “El impío toma prestado y no paga; más el justo tiene misericordia y da” Mateo 5:42; Salmo 37:21...

El plan de vida que Dios dio a Israel estaba destinado a ser una lección objetiva para toda la humanidad. Si estos principios fueran practicados hoy, ¡Cuán diferente sería el mundo! El Ministerio de Curación, 141, 142. [164]

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=bzsK-mkXY2o&list=PLVsLdOIe7sVs6M9Rbo5qmC5KxlSCNC_2b&index=5&pp=gAQBiAQBsAQB

 

 

 

 

 

 

 

 

10. ¿QUIEN ES MI PRÓJIMO?

¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo. (Lucas 10:36, 37).

Cualquier ser humano que necesita nuestra simpatía y nuestros buenos servicios es nuestro prójimo.

Los dolientes e indigentes de todas clases son nuestros prójimos; y cuando llegamos a conocer sus necesidades, es nuestro deber aliviarlas en cuanto sea posible. -Testimonies, t.4, págs. 226, 227.

Quien ama a Dios no sólo amará a sus prójimos, sino considerará con tierna compasión a las criaturas que Dios hizo. Cuando el Espíritu de Dios está en el hombre, lo conduce a aliviar el dolor en vez de producirlo.

Luego de exponer la indiferencia y el desprecio del sacerdote y del levita hacia su conciudadano, Jesús presentó al buen samaritano.

Viajaba por ese camino y cuando vio al sufriente tuvo compasión de él; porque era un hacedor de la ley.

Este fue un incidente real y todos sabían que había ocurrido exactamente de ese modo.

Cristo... preguntó cuál de los viajeros había sido el prójimo del que había caído en manos de ladrones... El samaritano, miembro de un pueblo despreciado, cuidó a su hermano sufriente y no pasó de largo.

Trató a su prójimo como deseaba ser tratado en condiciones semejantes.

Mediante esa parábola se estableció para siempre el deber del hombre para con su vecino.

Debemos atender todo caso de sufrimiento y considerarnos como los agentes de Dios para aliviar a los necesitados hasta el máximo de nuestras posibilidades. Hemos de ser obreros junto con Dios.

Hay quienes manifiestan gran afecto a sus familiares, a sus amigos y favoritos, pero no son considerados y bondadosos con los que necesitan tierna simpatía, los que necesitan bondad y amor.

Con corazones sinceros preguntémonos: ¿Quién es mi prójimo?

Nuestros prójimos no son sólo nuestros asociados y amigos especiales, no son sencillamente los que pertenecen a nuestra iglesia, o los que piensan como nosotros.

Nuestro prójimo es toda la familia humana. Hemos de hacer bien a todos los hombres, especialmente a los que son "de la familia de la fe". Hemos de demostrar al mundo qué significa cumplir la ley de Dios. -RH 1/01/1895.

Acércate a tus vecinos, uno por uno, hasta que sus corazones sean entibiados por tu interés y amor abnegados.

Simpatiza con ellos, ora por ellos, busca oportunidades para hacerles bien, y en cuanto puedas, reúne a algunos para abrir la Palabra de Dios ante sus mentes entenebrecidas.

Vela como quien ha de rendir cuenta de las almas de los hombres, y aprovecha los privilegios que Dios te da de trabajar con Él en su viña.

-Review and Herald, 13 de marzo de 1888. RJ221/EGW/MHP 222

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=D0su_-z1D-k&list=PLtrFh-HO7ogB76sYN7DCjayfXOcZf-su7&index=3&pp=sAQB

miércoles, 2 de agosto de 2023

09. JESÚS ERA AMIGO DE TODOS LOS SERES HUMANOS.


Y diciendo luego: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer esto último (Hebreos 10:9).

La dignidad de Cristo como Maestro divino era de un orden superior a la de los sacerdotes y gobernantes.

 Era diferente de toda la pompa mundana, pues era divina. Hacía caso omiso a toda ostentación mundanal, y mostraba que consideraba los niveles sociales, fijados por la opulencia y el rango, como enteramente sin valor.

Él había descendido... de su alto puesto de comando para traer a los seres humanos el poder de llegar a ser hijos de Dios; y el rango terrenal no tenía el más mínimo valor para El.

Podría haber traído consigo a diez mil ángeles si le hubieran podido ayudar en la obra de redimir a la raza caída.

Cristo dejó de lado los hogares de los ricos, las cortes de la realeza, los renombrados centros de educación, y se estableció en un hogar humilde y despreciado de Nazaret.

Su vida, desde el principio hasta el fin fue de humildad y modestia.

La pobreza llegó a ser sagrada por su vida de pobreza.

No quiso asumir una actitud de formalidad que hubiera impedido a los hombres y mujeres de condición más modesta de venir a su presencia y escuchar sus enseñanzas...

Ningún maestro honró de esa manera al hombre como lo hizo Jesucristo.

Era conocido como amigo de publicanos y pecadores. Se mezclaba con todas las clases y sembraba la verdad en el mundo.

En el mercado y la sinagoga proclamó su mensaje. Aliviaba toda suerte de sufrimiento, tanto físico como espiritual.

Sembraba junto a todas las aguas la simiente de la verdad.

Su único deseo era que todos pudieran tener salud espiritual y física.

Era el amigo de todo ser humano. ¿No se había comprometido a traer vida y luz a todos los que le recibieran? ¿No se había comprometido a darles poder para llegar a ser hijos de Dios?

Se entregó total y completamente a la obra de salvar almas...

Mientras andaba "haciendo bienes", la experiencia de cada día era una entrega de su vida. Sólo de una manera podía sostenerse esa vida. Jesús vivía en total dependencia de Dios y en comunión con El.

Los hombres acuden de vez en cuando al lugar secreto del Altísimo, a la sombra del Omnipotente; permanecen allí por un tiempo, y los resultados se manifiestan en buenas obras; luego falla su fe, y se interrumpe la comunión, y la obra de la vida se arruina.

Pero la vida de Jesús fue de constante confianza, sostenida por una comunión continua; y su servicio para el cielo y la tierra no vio fracasos ni vacilaciones.

Como hombre suplicaba al trono de Dios, hasta que su humanidad se cargaba con la corriente celestial que conectaba la humanidad con la divinidad. Recibía vida de Dios y la impartía a los hombres.

 -Signs of the Times, 7 de junio de 1905. RJ220/EGW/MHP 221 

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=-7DbR5M-wKI&list=PLtrFh-HO7ogB76sYN7DCjayfXOcZf-su7&index=2&pp=sAQB

 

martes, 1 de agosto de 2023

08. REFLEJEMOS A JESÚS “EN EL AMOR AL PRÓJIMO” (EGW) AUDIO. El Señor Jesús dijo: "Bienaventurado los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia". Nunca hubo mayor necesidad de misericordia que hoy. Los pobres, los afligidos, los angustiados, los dolientes y los que están listos para perecer nos rodean. Los que han adquirido riquezas las lograron por el ejercicio de los talentos que recibieron de Dios; pero los talentos para la adquisición de propiedades les fueron dadas para que pudieran aliviar a los que están en la pobreza. Estos dones les fueron otorgados a los hombres por quien hace brillar el sol y caer la lluvia sobre justos e injustos, para que por la fecundidad de la tierra los hombres pudieran tener amplia provisión para compartir con los que están en necesidad. Los campos fueron bendecidos por Dios, pues "por tu bondad, oh Dios, has provisto al pobre" (Salmo 68:10). Los acontecimientos han sido ordenados de tal manera por la providencia de Dios que los pobres siempre estarán con nosotros, para que el corazón humano pueda ejercitar constantemente los atributos de la misericordia y del amor. El hombre ha de cultivar la ternura y la compasión de Cristo; no ha de alejarse de los sufrientes, los afligidos, los necesitados y los angustiados. -Signs of the Times, 13 de junio de 1892. SON MUCHOS los que se quejan de Dios porque hay tanta necesidad y dolor en el mundo; pero Dios no quiso nunca que existiese esta miseria. Nunca quiso que un hombre tuviese abundancia de los lujos de la vida, mientras que los hijos de otros lloraran por pan. El Señor es un Dios benévolo. -Joyas de los testimonios, t 2, pág. 511. Si los hombres cumplieran sus deberes como fieles mayordomos de los bienes de su Señor, no habría quién clamara por pan, nadie sufriría privaciones, nadie estaría desnudo y con necesidad. Es la infidelidad de los hombres la que provoca el estado de sufrimiento en el que está sumergida la humanidad. Si tan sólo los que han sido hechos mayordomos utilizan los bienes de su Señor para el propósito con que les fueron dados, no existiría este estado de sufrimiento. El Señor prueba a los hombres dándoles una abundancia de cosas buenas, así como probó al hombre rico de la parábola. Si somos infieles en las riquezas terrenales, ¿quién nos confiará las riquezas verdaderas? Los que han soportado la prueba en la tierra, los que han sido hallados fieles, los que obedecieron las órdenes del Señor de ser misericordiosos y de usar sus medios para el avance de su reino, oirán, de los labios de su Dueño: "Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor" (Mateo 25:21). RJ219